
Un día me levanté
hice el café
con taza en mano
abrí la ventana
el aire fresco
entró en los pulmones
me fijé al cielo
cerré la ventana
terminé el café
y me acosté de nuevo
no sé si para dormir
o para dejar de hacer
las cosas
que ya no
importan.
Like this:
2 bloggers like this post.
This entry was posted on January 25, 2012 at 9:09 pm and is filed under poesia contemporanea with tags diario, poemas, poesia existencial, poesia nihlista, poeta costarricense. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed
You can leave a response, or trackback from your own site.